No hay nada como regresar a casa después de un largo tiempo. La afición del Villarreal CF y sus jugadores volverán a comprobarlo esta noche ante el Deportivo de la Coruña (21.00 horas), cuando el esférico vuelva a rodar en La Cerámica por primera vez desde aquel lejano (para los muy futboleros) 24 de mayo, cuando el Submarino cerró la campaña liguera con una exhibición ante el Atlético de Madrid. Tres meses y unos días después, La Cerámica, reformada y con un nuevo cambio de look, quiere celebrar el primer triunfo de la temporada y, por tanto, también de la era Iñigo Pérez.
Demasiado castigo
En las tres primeras apariciones oficiales hemos visto un Villarreal con matices nuevos. Los laterales ocupan también posiciones interiores, la presión tras pérdida es otra de las señas de identidad de un equipo que quiere el balón para construir, sin renunciar a transitar cuando encuentra espacios. Nuevos registros aportados por Iñigo Pérez que han llevado al Submarino a generar tanto o más que en temporadas anteriores y, al mismo tiempo, a conceder menos ocasiones.
Una buena estadística que, sin embargo, no se ha visto refrendada en el casillero de puntos, fruto de la poca efectividad que ha mostrado el cuadro groguet y de la elevada puntería de sus rivales.
Un Dépor lanzado
El conjunto gallego ha regresado a Primera División por la puerta grande después de protagonizar un mercado de verano boyante, con incorporaciones de renombre como Leo Román y Aubameyang, además de los golpes de última hora con Marc Casadó y Josema Giménez. Pero el mercado no es el único terreno en el que ha destacado el equipo dirigido por Antonio Hidalgo. El Dépor todavía no conoce la derrota y suma cinco puntos después de empatar ante Elche y Málaga y vencer en la pasada jornada al Valencia. Un arranque que ha servido para demostrar su competitividad y, sobre todo, el peligro que puede generar al contragolpe, donde destaca un rejuvenecido Aubameyang, que ha firmado una diana en cada una de las tres primeras jornadas.
Foyth, la única baja
Iñigo Pérez podrá contar con prácticamente todos sus efectivos, con la única excepción de Juan Foyth, que sigue convaleciente de los problemas que aparecieron durante el encuentro ante el Alavés.
Una ausencia que podría abrir la puerta a los primeros minutos del curso para Pau Navarro, al que acompañarían Mouriño, Renato Veiga y Carlos Romero en una zaga encargada de proteger a Luiz Júnior. En el centro del campo apenas se vislumbra alguna posible rotación, mientras que en los costados Alberto Moleiro podría entrar por Tajon Buchanan en el perfil izquierdo. En la punta de ataque, Gerard Moreno y Ayoze Pérez se disputan acompañar a Georges Mikautadze en la punta ofensiva para tratar de sumar los primeros tres puntos de la temporada en un Estadio de la Cerámica que estrenará túnel de vestuarios y una remodelada cara tras las obras realizadas en el periodo estival.