Algo menos de 50 kilómetros separan Adamuz de La Rambla. Estas dos localidades de la provincia de Córdoba vieron nacer, crecer y formarse como fútbolistas a las dos últimas incorporaciones del Sporting: Andrés Cuenca y Antonio Casas. El central regresa a la que ya considera su casa después de jugar de rojiblanco la segunda vuelta de la temporada pasada. Volver a Gijón fue su prioridad durante el verano en el que la directiva rojiblanca insitió al Como italiano para tenerlo una campaña como cedido. Mismo empeño fue el que desde Mareo se trasladó a otra ciudad del norte de Italia como Venezia. Allí estaba Casas, delantero cordobés que la pasada campaña no gozó de muchos minutos y que busca recuperar sensaciones en el fútbol español. Las conversaciones con Riestra, Larcamón y Villaseñor fueron claves para que el ariete se decantara por Gijón antes que por otras ofertas. Ambos llegan como cedidos.
Las declaraciones de Andrés Cuenca:
Regreso. "La vuelta a Gijón ha sido tan ilusionante como la primera, con las mismas ganas y los mismos objetivos. Sabía que si salía cedido del Como mi primera opción siempre era volver a Gijón y así se lo demostré al club. Tenía muchas ganas de volver. Me acogieron como si fuese mi casa y me dieron todo lo necesario para poder mostrar lo que sé hacer sobre el campo. Con Nicolás (Larcamón) también hablé antes de venir y sabía que estaban armando un buen equipo para conseguir los objetivos".
Negociaciones. "Tardaron porque cuando me comunican que iba a salir cedido, se metieron algunos equipos por medio. Al final, ese tema lo llevaban mis agentes, yo estaba entrenando y siempre les dije que quería volver a Gijón, donde soy feliz y donde me han demostrado el cariño que necesito para jugar al fútbol".
Ofertas. "Lo llevaban mis agentes. Sí que había algo de categoría superior pero no era seguro y mi idea siempre ha sido volver y desde que me fui les dije que tenía que salir cedido de Como mi idea era venir. También ha influido cuando hablé con el míster que me dio la confianza y el sistema que propone es muy atrevido, jugamos con mucho balón, en bloque alto y eso ayuda".
Larcamón. "Me está pidiendo que sea yo, que juegue como sé y que tengo su confianza para jugar mi fútbol. En defensa estoy más como lateral y lo estoy solventando bastante bien, es una posición que al final del año pasado acabé jugando ahí. En ataque pasamos con una salida de tres aunque a veces puedo subir más, puedo quedarme atrás... y por esa parte también me estoy sintiendo cómodo. Al equipo nos transmite que seamos nosotros, que disfrutemos sobre el campo y que tengamos personalidad por si fallamos, que no pasa nada porque al final los errores los tenemos todos en la vida cotidiana y si hay un error que lo volvamos a intentar".
Verano. "Me he centrado en jugar, que es lo que sé y gracias a Dios fui a ese europeo Sub-19 que también lo pudimos ganar. Del torneo aprendí que el fútbol se tiene que disfrutar y jugar con personalidad porque seguro que los resultados llegan. Formamos un buen equipo, disfrutando mucho jugando y al final salieron esos datos que creo que metimos 20 goles a favor y recibimos cero en contra. Luego tuve pocas vacaciones, hice la pretemporada con el Como y se notaba la exigencia. Cesc Fàbregas es un pedazo de entrenador, pude adquirir muchas cosas de él y del equipo que, en los pocos partidos que jugué, me ayudaron muchísimo y me dieron muchísimos consejos por si me quedaba para seguir aprendiendo.
Cambio en el club. "Obviamente, hay un cambio de mensaje dentro de que el objetivo tiene que ser el ascenso sí o sí. La directiva ha trabajado muchísimo, ha traído muchísima gente de nivel y dentro del equipo también he visto un cambio de mentalidad. Estamos convencidos de que el objetivo del ascenso lo podemos lograr. Tenemos muy buen equipo y si un compañero se cansa o falla hay otro por detrás igual de bueno y esa tiene que ser la tónica durante toda la temporada".
Las declaraciones de Antonio Casas:
Incorporación. "Teníamos varias opciones de salir en términos de sesión, pero desde la primera llamada, la sensación de familia, de seguridad, de ganas y de ambición que me transmitieron tanto Pepe (Riestra) como Israel (Villaseñor), automáticamente llamé a mi agente y desde ahí peleamos y luchamos hasta conseguir llegar aquí".
Primeras sensaciones. "Bastante bien. Los compañeros son súper sociables. Aquí la suerte es que hablamos todos el mismo idioma y yo que soy una persona muy abierta, pues ese era el menor de mis problemas. El míster me pide esa hambre que tengo dentro del campo, las ganas. Soy un delantero presionante que tiene gol, que se las queda, que tiene experiencia en esta categoría y espero aportar ese granito de arena para poder lograr el objetivo".
Cesión. "Vengo para alcanzar ese objetivo que tanto esperamos y que tanto se habla en Gijón. Tengo muchísimas ganas de ponerme esta camiseta y debutar. No miro más allá, el año que viene ya veremos, pero lo importante es que se cumpla ese objetivo".
Otero. "Juan es un peso pesado en este club, un delantero excepcional. Me compenetraré bien con él. Este año anterior, en Venecia, hemos jugado con el mismo sistema que el míster propone aquí. La mayor parte de los minutos jugados los he hecho como segunda punta. Tanto de segunda punta como delantero me siento súper cómodo. Ya se lo dije al míster en la primera llamada, que para mí es más cómodo jugar con un delantero al lado, estar los dos siempre juntos. Veremos cómo sale la cosa".
Venezia. "Llegamos con un escenario que al final no fue como nos contaron. Teníamos un gran equipo, con jugadores de calidad que no eran de la Serie B y visto los resultados, se ha visto. El míster confiaba en su once y, prácticamente, no perdió un partido en toda la liga, por lo que no tengo nada que reprocharle. Asumí y me adapté a un rol en el que el jugador no está cómodo porque somos egoístas y siempre queremos jugar lo máximo posible. Me adapté y cada minuto que salía al campo lo aproveché".
Versión. "Cada año que pasa, como jugador siempre intento mejorar, tanto futbolística como personalmente. Evidentemente, espero ofrecer a todos una versión mejorada de ese Antonio Casas que metió diez goles en Córdoba. Sí que es verdad que, poquito a poco (risas). Pero sí, muchas ganas de que todos los aficionados vibren y disfruten de mis goles".