El Real Madrid afronta el partido del sábado frente al Ferencváros (19.00 horas, Real Madrid TV), el cuarto de la pretemporada —los dos primeros fueron entrenamientos contra el Alcorcón y el Leganés— y el segundo amistoso oficial, con una sensación agridulce. Lo sucedido el jueves 6 de agosto ha marcado el mercado de verano con el que Florentino Pérez quiere insuflar optimismo al madridismo tras su victoria electoral y, sobre todo, después de dos años sin títulos.
No habrá más intentos por un mediocentro
La llegada de Mourinho cambió el estado de ánimo, pero el fiasco del fichaje de Rodri, con el Barça de por medio, ha enfriado el entusiasmo que podían provocar la renovación de Vinicius y el fichaje de Diomande, que no ha viajado a Hungría. Dos movimientos que se cerraron el mismo día en que se hizo público el giro de guion en la operación por el MVP del Mundial. Una situación que ha provocado un profundo debate tanto en el club como en su entorno.
El entrenador portugués sabe que el fútbol tiene la capacidad de hacer olvidar lo que sucede en los despachos. En Valdebebas consideran que el mercado ha paliado la mayoría de las urgencias que tenía el Real Madrid. El fichaje de Rodri habría redondeado la planificación, pero, frustrada esa opción, Mourinho buscará ese perfil entre los efectivos con los que ya cuenta. En principio, no habrá otra tentativa por incorporar un mediocentro.
La única pieza que el club todavía estaría dispuesto a incorporar es un central, siempre que se produzca la salida de Raúl Asencio. La lesión muscular que sufrió durante la pretemporada ha dificultado un movimiento que abriría la puerta a la llegada de otro jugador. Es una situación que se ha repetido durante todo el mercado. La negativa de futbolistas como Camavinga a abandonar el club ha impedido que lleguen refuerzos de un nivel equivalente para demarcaciones clave.
Precisamente frente al Ferencváros disputará sus primeros minutos como madridista Bernardo Silva, un fichaje que en el Real Madrid consideran estratégico. Por un lado, porque el club se impuso a rivales como el Barça o el Atlético. Por otro, por su polivalencia. El plan de Mourinho contempla probar al portugués en dos posiciones: como mediocentro constructor, es decir, en la base de la jugada, o como ‘10’.
Bernardo, en la base de la jugada o como '10'
A lo largo de la temporada, sin embargo, se espera que juegue más de ‘8’ que de ‘10’. La competencia en la mediapunta es abundante. Bellingham parte como favorito para ser titular en el 4-2-3-1, el sistema de referencia de Mourinho. Güler, un futbolista muy del gusto del técnico luso, ha ejercido en esa demarcación durante la pretemporada ante la ausencia del inglés. Incluso Brahim puede actuar entre líneas. El camino de Bernardo parece más despejado unos metros por detrás, como acompañante del pivote y posible solución para una base de la jugada en la que el Madrid lleva años buscando un sustituto para Kroos.
Sinceramente, creo que mi mejor posición es junto al pivote. Ni de ‘6’ ni de ‘10’, sino de ‘8’.
Jugador del Real Madrid
En el Manchester City, Bernardo Silva emprendió con Guardiola un viaje desde la banda hacia el centro. “Sinceramente, creo que mi mejor posición es junto al pivote. Ni de ‘6’ ni de ‘10’, sino de ‘8’. Jugué 12 años en el Benfica, desde los siete hasta los 19, y siempre fui centrocampista, aunque más bien un ‘10’. Después, cuando me marché al Mónaco, jugábamos con un 4-4-2 y yo actuaba por la derecha. Por eso, no era totalmente extremo ni tampoco totalmente centrocampista: estaba un poco a medio camino entre ambas posiciones”, explicaba a finales de 2022.
Meses después de aquella declaración, protagonizó una actuación espectacular contra el Real Madrid de Kroos y Modric. Fue decisivo con dos goles en el 4-0 del Etihad que dio a los de Guardiola el pase a la final de la Champions, en la que derrotaron al Inter precisamente con un tanto de Rodri. Más allá de lo táctico, Mourinho espera que Bernardo Silva sea su correa de transmisión tanto sobre el campo como en el vestuario: un futbolista de jerarquía necesario en un núcleo en el que las tensiones entre sus integrantes han sido constantes.
El técnico luso también dará minutos frente al Ferencváros a otros mundialistas recién incorporados, como Brahim o Vinícius. El brasileño acaba de renovar hasta 2032 tras un largo proceso negociador que terminó con la intervención de Mourinho, sobre quien recae ahora la responsabilidad de poner fin a dos temporadas sin títulos.
Convocatoria del Real Madrid contra el Ferencvaros
Porteros: Lunin, Sergio Mestre y Javi Navarro.
Defensas: Trent, Álvaro Carreras, Denzel Dumfries, Joan Martínez, Lamini Fati, Mario Rivas, Antonio Rüdiger y Dean Huijsen.
Centrocampistas: Bernardo Silva, Eduardo Camavinga, Fede Valverde, Arda Güler, Cestero, Lacosta y Alexis Ciria.
Delanteros: Vinícius Jr., Brahim Díaz, Endrick, Carlos Espí y Daniel Yáñez.