El legado de Andrés Iniesta, tanto en el FC Barcelona como en la selección española, es completamente imborrable. El de Fuentealbilla fue el jugador más determinante para que España ganase el Mundial de Fútbol de Sudáfrica en 2010 tras ser el autor del gol en la final en el minuto 116, que supuso la primera estrella para el país. La frase "Iniesta de mi vida" ya ha quedado para el recuerdo.
Es un jugador al que nunca se le subió la fama a la cabeza y lo demostró en la celebración del gol, donde quiso acordarse de su amigo Dani Jarque, quien había fallecido. El futbolista se quitó la camiseta y debajo llevaba otra en la que se leía: Dani Jarque, siempre con nosotros'. Una muestra de lo que es Andrés Iniesta, una persona que fue mucho más que un simple futbolista.
Su comportamiento siempre ha sido excepcional y eso, en parte, es gracias a su padre, José Antonio. Actualmente, se ha hecho eco de una entrevista que dio con Iniesta, en uno de los momentos más complicados de su trayectoria deportiva: cuando estaba a punto de irse del Barça.
El padre reconoció cómo era el carácter del exjugador del Barça, especialmente durante su infancia: "Con 12 años no hablaba mucho, pero se quedaba con todo".
Una manera de ser que ha mantenido con el transcurso de los años, a pesar de la fama cosechada.
En la entrevista, José Antonio no solo habló de los éxitos deportivos de Iniesta con la camiseta azulgrana, sino que también quiso poner en valor todo lo que tuvo que dejar de atrás para triunfar, algo que lo vivió con total naturalidad.
Iniesta desveló que pasó por una depresión por culpa de las lesiones en 2010, aunque puso broche final al año con el gol que dio la primera estrella a España.
Su carácter fue fundamental para superar todos los baches que vivió durante su trayectoria profesional y también supo rodearse bien para siempre estar centrado en lo más importante: el fútbol.