Doble golpe y un futuro por revisar
Hay momentos en el deporte que duelen, pero existen resultados tan contundentes que obligan a una profunda, urgente y seria reflexión. En un lapso de apenas unas pocas horas, el fútbol panameño recibió un bofetón de realidad servido por el mismo verdugo y bajo un idéntico e incuestionable marcador: dos goleadas por 4-0 ante México.
Por un lado, la Sub-20 vio esfumarse de forma dramática el sueño mundialista en los cuartos de final del Premundial de Concacaf. Por el otro, la Sub-21 cayó estrepitosamente en las semifinales de los Juegos Centroamericanos Santo Domingo 2026, quedando relegada a pelear únicamente por una medalla de bronce que sabe a muy poco.
Analizar estos marcadores simplemente como "un mal día" o un producto de la mala suerte sería incurrir en un ejercicio irresponsable de ceguera voluntaria.
El rendimiento colectivo evidenció falencias estructurales que apuntan directamente a la banca. La gestión técnica de Mike Stump al frente de la Sub-20 y la conducción de César Aguilar con la Sub-21 dejaron al descubierto una alarmante falta de capacidad táctica, lectura de partido y preparación estratégica ante rivales de alta exigencia regional.
Ambos estrategas se vieron completamente superados, mostrando plantear partidos sin variantes, sin ideas para contrarrestar el dominio rival y con una evidente incapacidad para motivar o reordenar a sus dirigidos cuando la adversidad se hizo presente.
El choque de la Sub-20 bajo el mando de Mike Stump expuso errores colectivos infantiles, fallas puntuales en el juego aéreo del arquero Alberto Ruiz y graves desconexiones emocionales dentro del terreno de juego —ejemplificadas de manera clara con la tarjeta roja directa que recibió Gino Sasso a tan solo tres minutos de haber ingresado como variante.
Por su parte, el equipo dirigido por César Aguilar en Santo Domingo reconfirmó una preocupante brecha en la zona de creación y una nula capacidad de reacción al verse abajo en el marcador, dejando la sensación de un equipo a la deriva.
A esta fuerte sacudida en las selecciones formativas se le suma un panorama igual de turbulento a nivel de clubes en la Copa Centroamericana de la Concacaf.
El equipo de UMECIT fue superado sin atenuantes ante el Olimpia de Honduras y Alianza peleó con mucha hidalguía, pero terminó cediendo ante el peso de la jerarquía del Deportivo Saprissa de Costa Rica.
Como una rara y valiosa excepción en medio de la tormenta, Plaza Amador logró vencer con lo justo a Luis Ángel Firpo hace unos días, consiguiendo un tan anhelado respiro internacional.
Sin embargo, este triunfo aislado no alcanza a tapar la realidad: las carencias del balompié local y de la Liga Panameña de Fútbol (LPF) no son hechos esporádicos, sino los síntomas de un problema sistemático.
Si bien la selección absoluta ha crecido y ganado un merecido respeto en el área bajo la batuta del proceso mayor, este preocupante panorama en las bases deja al descubierto la enorme fragilidad de nuestros cimientos. Encajar ocho goles en dos duelos cruciales de categorías formativas y ceder terreno constante ante los clubes centroamericanos enciende de inmediato todas las alarmas en las oficinas de la Federación Panameña de Fútbol (FPF) y en las directivas de los clubes locales.
No se trata de crucificar a los jóvenes futbolistas que salen a la cancha a dar la cara por el país, sino de cuestionar severamente la capacitación del recurso técnico, el sistema de formación integral y la estructura competitiva que se les ofrece.
¿Se les está brindando a los atletas el desarrollo táctico, físico y psicológico indispensable para competir en la élite? La actuación de México y de los gigantes regionales volvió a ser un espejo impiadoso ante nuestras carencias.
Es momento de dejar de lado las excusas, exigir cuentas claras a los cuerpos técnicos encabezados por Mike Stump y César Aguilar, revisar a fondo los manuales de trabajo y comenzar a corregir el rumbo desde las bases.
Lo ha vuelto a hacer: Laporta se la pega a Florentino con Rodri
El mes de agosto suele traer sorpresas en el mercado. Algunas veces, los fichajes dan giros tan inesperados que en solo 24 horas pueden variar el estado de ánimo de las aficiones. Y eso es lo que sucedió ayer con Rodri. SPORT informó a primera hora de la mañana que su fichaje por el Madrid había saltado por los aires. La ruptura se dio durante la noche del miércoles y algo gordo debió pasar para que el futbolista cerrase definitivamente la puerta al club blanco cuando, por fin, podía regresar a su ciudad por la puerta grande.
Tal vez, Florentino Pérez volvió a subestimar la paciencia de un futbolista que acabó como el mejor del Mundial y rompió la baraja de una operación que nació torcida. Al Madrid nunca le convenció Rodri. O, mejor dicho, a su directiva. No es un futbolista mediático, no marca muchos goles y encima fue cabeza de cartel de la oposición a la presidencia en las últimas elecciones. Rodri tuvo que hacer un Mundial descomunal para entrar en la lista del Madrid y, a la mínima, se torcieron las cosas. h-doctor.club
La bomba acababa de estallar y el jugador estaba en el mercado. No hay que ser muy listo para saber que el Barça conoció la noticia al minuto y si hay alguien que huele sangre en este mercadeo del fútbol, ese es Joan Laporta. Era la oportunidad de oro para darle el enésimo revolcón a un Florentino Pérez que sigue persiguiendo al Barça en los juzgados y que intenta en la UEFA que le sancione. Y dicho y hecho. Deco se puso manos a la obra y dejó el fichaje encarrilado, que no cerrado.
El Barça está cerca de birlarle algo más que a Rodri al Madrid. Le quitaría el futbolista que más necesita el equipo blanco para que pueda funcionar. Porque por mucho que se empeñe Florentino en firmar a jugadores eléctricos, al Madrid le falta alguien que tome la manija del equipo y haga jugar. Puedes tener muchos futbolistas que marquen goles pero, si no creas nada, es muy complicado ganar títulos. Aquí gana el Barça y gana Rodri porque el estilo del Barça le va como anillo al dedo. Y pierde, de nuevo, el Madrid y Florentino. La afición blanca ayer echaba humo...
Óscar Terán afina para la cuarta fecha del Campeonato Nacional de Automovilismo
El experimentado piloto Óscar Terán, junto a su equipo mecánico, continúa trabajando intensamente con miras a su participación en la cuarta fecha del Campeonato Nacional de Automovilismo.
A bordo de su Mazda 6, Terán será de la partida en esta jornada, que además compartirá escenario con la última válida del TCR Panamá.
Por el momento estamos trabajando en el motor para darle un poco más de potencia, ya que el auto es muy pesado y es difícil ser competitivos con tanta diferencia de peso en comparación con otros autos", expresó Terán.
"Pero la idea desde el principio no era exigir tanto el motor, porque habíamos tenido problemas durante años con las plantas motrices. Sin embargo, parece que ese capítulo de daños ya quedó atrás", agregó.
Con una destacada actuación en las dos últimas carreras, que lo ha colocado entre los punteros del campeonato de la categoría ST3, Terán llegará a esta competencia con importantes mejoras en su Mazda 6, especialmente en el motor, con el objetivo de ganar un poco más de potencia.
El piloto manifestó estar satisfecho, hasta el momento, con el trabajo que ha realizado su equipo mecánico para tener el vehículo en óptimas condiciones.
"Solo vamos a hacer algunos ajustes en la computadora para obtener unos cuantos caballos de fuerza más y aprovechar las prácticas para mejorar el agarre y la rotación del auto", dijo
"Creo que la dirección en la que estamos trabajando es la correcta. Aún hay muchas cosas que seguimos analizando y que queremos mejorar para tener listo el carro", indicó.
Al rojo vivo
César Salazar y Óscar Terán llegarán a la penúltima ronda de la temporada separados por apenas doce puntos en el campeonato.
Salazar, llega como líder con un acumulado de 82 puntos en las primeras tres presentaciones del torneo.
Lo sigue Oscar Terán(70) a solo doce unidades, mientras que Roberto Sandoval es tercero con 54 puntos.
El Mazda
El equipo mecánico de Terán Racing está encabezado por Alejandro Torres y Lito Davis, quienes han liderado los ajustes y las mejoras técnicas del vehículo de cara a la competencia.
